Comprobar redirecciones 301 y 302 de una URL

Descubre adónde lleva realmente un enlace. Cada salto aparece con su código HTTP y su destino, para detectar cadenas lentas, bucles y redirecciones temporales mal usadas.

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Cómo funciona Comprobar redirecciones 301 y 302 de una URL

Descubre adónde lleva realmente un enlace. Cada salto aparece con su código HTTP y su destino, para detectar cadenas lentas, bucles y redirecciones temporales mal usadas.

Entrada URL
Salida Cadena de redirecciones
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Guía de uso

Comprobar redirecciones te permite ver el camino que sigue una URL antes de mostrar una página. Pegas la dirección, nuestro servidor la solicita y te devuelve cada salto con su código de estado HTTP y su destino, hasta llegar a la URL final. Sirve para validar una migración, confirmar que HTTP pasa a HTTPS en un solo paso o averiguar adónde lleva un enlace acortado sin abrirlo en tu dispositivo.

Cómo comprobar redirecciones de una URL

  1. Pega la dirección completa, con http:// o https://, en el campo de la URL.
  2. Pulsa el botón para ejecutar la herramienta.
  3. Recorre la lista chain de arriba abajo; cada entrada muestra from, status y to.
  4. Comprueba que final_url es la página que esperas y que status vale 200.

Cómo leer el resultado

La respuesta llega en formato JSON. La lista chain recoge las peticiones en orden: from es la dirección solicitada, status el código con el que respondió el servidor y to el destino al que envió la petición. En la última entrada from y to coinciden, porque ya no hay más redirección y el código que ves es el de la propia página. Los campos final_url y status repiten ese punto final para que lo encuentres rápido. Las cabeceras Location relativas, como /pagina-nueva, se convierten en URL completas.

Códigos de estado y su significado

CódigoSignificadoUso correcto
301Movido permanentementeCambios de dominio o de estructura de URL, paso de HTTP a HTTPS
302Encontrado (temporal)Campañas cortas, mantenimiento o pruebas en las que volverá la URL original
303Ver otraLlevar al navegador a una página de resultado tras enviar un formulario
307Redirección temporalComo 302, pero obliga a conservar el método, por ejemplo POST
308Redirección permanenteComo 301, conservando el método
200CorrectoEl final sano de una cadena
404 / 410No encontrado / EliminadoLa cadena termina en una página muerta; corrige el destino
5xxError del servidorEl servidor de destino falla; reintenta y revisa sus registros

Si dudas entre una y otra, la guía sobre redirecciones 301 y 302 explica con ejemplos cuándo conviene cada una.

El coste de las cadenas de redirección

Cada salto es una petición más, y si el salto cambia de dominio el navegador puede necesitar además una consulta DNS y una nueva negociación TLS. En una conexión móvil, una cadena de tres saltos retrasa de forma apreciable la llegada de la página real. Los rastreadores tampoco siguen cadenas infinitas: según la documentación de Google, Googlebot sigue como máximo 10 saltos. Lo ideal es que la URL antigua lleve al destino final en un único salto.

La cadena accidental más típica nace de reglas añadidas en momentos distintos: http://example.com pasa a https://example.com, luego a https://www.example.com y por último a la versión con barra final. Unificarlas en una sola regla que salte directamente a la forma definitiva mejora a la vez la velocidad y el rastreo.

Errores frecuentes con las redirecciones

  • Usar 302 en un traslado definitivo: si la dirección antigua no va a volver, usa 301 o 308 para que los buscadores consoliden la nueva.
  • Bucles: A lleva a B y B vuelve a A. El navegador muestra un error de demasiadas redirecciones; esta herramienta se detiene tras 10 redirecciones y devuelve un error, señal casi segura de un bucle.
  • Mandar todo a la portada: redirigir páginas borradas a una portada sin relación puede tratarse como un soft 404. Si no hay un sustituto parecido, un 404 o un 410 es más honesto.
  • Bajar de HTTPS a HTTP: cualquier salto que pierda el cifrado provoca avisos de seguridad.
  • Enlaces internos sin actualizar: después de configurar redirecciones, cambia los enlaces de tu propia web para que apunten a la URL final y el visitante se ahorre el salto.

Lo que la herramienta no ve

Solo sigue redirecciones a nivel HTTP, es decir, respuestas 3xx con cabecera Location. Como no descarga el cuerpo de la página, no detecta etiquetas meta refresh ni redirecciones hechas con JavaScript. Las peticiones salen de nuestro servidor, con un agente de usuario propio y sin cookies, así que las webs que redirigen según el país, el idioma, el dispositivo o la sesión pueden llevar a tu navegador por otro camino.

Límites y reglas de seguridad

  • Se siguen como máximo 10 redirecciones por comprobación, con un tiempo total de 20 segundos.
  • Solo se aceptan direcciones públicas http y https en los puertos 80, 443, 8080 y 8443; las URL con usuario o contraseña incrustados se rechazan.
  • localhost, las redes privadas como 192.168.x.x o 10.x.x.x y las direcciones de metadatos de la nube están bloqueadas, y la regla se aplica de nuevo en cada salto.
  • Cada dirección IP puede hacer hasta 15 comprobaciones por minuto.

También es una forma segura de ver adónde lleva un enlace recibido por correo o en un código QR: decodifícalo con el lector de códigos QR y pega aquí la dirección. Si contiene caracteres codificados con porcentajes, el codificador y decodificador de URL la vuelve legible.

Preguntas frecuentes

Usa 301 cuando la dirección cambia para siempre: traslado de dominio, paso a HTTPS o nueva estructura de URL. Usa 302 cuando la dirección antigua se volverá a usar, como en una campaña corta o durante un mantenimiento. Si necesitas conservar el método de la petición, por ejemplo en un formulario que envía datos, elige 308 en lugar de 301 y 307 en lugar de 302.

Lo ideal es uno: la dirección antigua debe ir directamente a la final. Dos saltos a veces son inevitables, por ejemplo cuando distintos sistemas gestionan dominios diferentes. Tres o más suelen indicar reglas acumuladas que conviene simplificar. Como Google documenta que Googlebot sigue como máximo 10 saltos, las cadenas que se acercan a esa cifra corren el riesgo de no indexarse.

El aviso indica que la dirección no cumple alguna regla de seguridad. Lo más habitual es que falte el prefijo http:// o https://, que se use un puerto distinto de 80, 443, 8080 u 8443, que la URL lleve usuario o contraseña escritos, o que apunte a localhost o a una red privada. Si una redirección intermedia lleva a una dirección así, la comprobación se detiene en ese salto.

Hay varias explicaciones posibles. Si la web redirige con JavaScript o con una etiqueta meta refresh, la herramienta no lo ve porque nunca descarga el cuerpo de la página. Algunas webs redirigen según el país, el idioma del navegador, el dispositivo o la cookie de sesión, mientras que aquí las peticiones salen de nuestro servidor, sin cookies y con un agente de usuario propio. Además, tu navegador puede estar usando redirecciones permanentes que guardó en caché.

Google ha indicado que las redirecciones 301 y 302 del lado del servidor no provocan por sí mismas una pérdida de señales de posicionamiento. Los costes reales están en otra parte: las cadenas largas ralentizan la página, gastan presupuesto de rastreo y multiplican los errores. Además, usar un 302 en un traslado definitivo puede dejar dudas sobre qué URL mostrar. Lo más seguro son redirecciones de un solo salto con el código correcto.