Guía de uso
Convertir JPG a PNG traslada una foto comprimida con pérdida a un formato sin pérdida: a partir de ese momento puedes abrirla, retocarla y guardarla las veces que quieras sin que la imagen se degrade más. Esta herramienta procesa tus archivos JPG y JPEG en nuestro servidor y te devuelve el PNG listo para descargar. Es gratis, no pide registro y admite hasta 20 archivos por tanda.
¿Mejora la calidad al pasar de JPG a PNG?
No, y conviene tenerlo claro antes de empezar. Lo que la compresión JPG descartó al guardar la foto ya no existe: los bloques en un cielo azul, el halo borroso alrededor de las letras o los degradados que se ven escalonados pasan tal cual al PNG. La ventaja es otra. El PNG congela la imagen en su estado actual. Cada vez que guardas un JPG, el programa lo vuelve a comprimir y la pérdida se acumula; el PNG, en cambio, conserva los píxeles exactamente como los recibe, de modo que la décima edición se ve igual que la primera.
El precio es el peso del archivo. La compresión sin pérdida apenas puede reducir el grano y el ruido propios de una fotografía, así que el resultado casi siempre crece. Una foto de 12 megapíxeles hecha con el teléfono que ocupa entre 3 y 5 MB en JPG puede superar sin esfuerzo los 15 MB en PNG. Un cartel de colores planos, un gráfico o una captura de pantalla crecen bastante menos, porque el PNG codifica muy bien las zonas de un solo color.
Cómo convertir JPG a PNG paso a paso
- Arrastra tus archivos JPG o JPEG a la zona de carga o selecciónalos desde tu dispositivo; cada uno puede pesar hasta 24 MB.
- Si quieres otro nombre para el resultado, edítalo en la cola; si no lo tocas, se mantiene el nombre original con la extensión .png.
- Activa la conversión automática para que cada archivo se procese nada más entrar en la cola, o conviértelos uno a uno o todos juntos cuando estés listo.
- Descarga cada PNG por separado o todos a la vez en un único archivo ZIP.
- Revisa el peso final antes de subirlo a una web o formulario con límite de tamaño.
Cuándo tiene sentido pasar una foto a PNG
- Estampado de camisetas, tazas o vinilos: muchos talleres de DTF y sublimación piden PNG porque es el formato que admite fondo transparente. Ojo: la conversión no elimina el fondo, eso tendrás que hacerlo después en un editor.
- Iconos para aplicaciones: las tiendas de apps exigen el icono en PNG y rechazan otros formatos en ese campo.
- Imágenes que vas a retocar una y otra vez: un banner que pasa por varias rondas de cambios de texto y recorte debería guardarse como PNG de trabajo.
- Capturas de pantalla guardadas como JPG por error: al convertirlas primero, las flechas, recuadros y textos que añadas después se ven nítidos.
- Entrega a un diseñador o a una agencia: si otra persona seguirá editando el archivo, una copia sin pérdida evita una nueva ronda de compresión en su lado.
Qué cambia en el archivo
| Característica | JPG (origen) | PNG (resultado) |
|---|---|---|
| Compresión | Con pérdida; descarta detalle en cada guardado | Sin pérdida; guarda los píxeles tal cual |
| Transparencia | No la admite | Admite canal alfa |
| Peso típico de una foto | Referencia | A menudo de 3 a 6 veces mayor |
| Texto y bordes finos | Pueden aparecer halos | Se mantienen como están |
| Ediciones sucesivas | La pérdida se acumula | No hay pérdida adicional |
La diferencia de peso depende mucho del contenido: un retrato y una infografía sencilla se comportan de forma muy distinta. Si dudas sobre qué formato conviene a cada imagen, en PNG vs JPG: diferencias y cuándo usar cada uno lo explicamos con ejemplos.
Errores frecuentes al convertir JPG a PNG
- Usar PNG para que la foto pese menos. Ocurre justo lo contrario. Para un adjunto de correo o un formulario con límite, deja la foto en JPG y ajústala con el compresor de imágenes; si ya tienes un PNG enorme, vuelve atrás con el conversor de PNG a JPG.
- Encontrar la foto girada. Los teléfonos a veces guardan la imagen de lado y usan una etiqueta EXIF para mostrarla derecha. Como no se garantiza que los metadatos se conserven, el PNG puede aparecer tumbado. Se corrige en segundos con la herramienta para girar una imagen.
- Recibir un aviso de archivo no procesable. La herramienta comprueba que el contenido coincida con la extensión. Muchas imágenes descargadas de webs terminan en .jpg pero por dentro son WebP; para esas usa el conversor de WebP a PNG.
- Notar los colores algo más apagados. Los teléfonos recientes guardan las fotos con un perfil de color de gama amplia. Ese perfil no siempre se traslada, así que los rojos y verdes muy intensos pueden verse un poco más planos. En una web casi no se aprecia; en trabajos donde el color es crítico, compara ambos archivos antes de borrar el original.
Qué pasa con tus fotos
El archivo se sube a nuestro servidor, se convierte dentro de esa misma petición y el PNG vuelve a tu navegador como respuesta. No lo guardamos ni lo compartimos con nadie. Antes de procesarlo se aplican dos controles de seguridad: la imagen no puede superar los 50 megapíxeles ni los 16.384 píxeles por lado, y se rechaza cualquier archivo cuyo contenido no corresponda a su extensión.