La diferencia principal entre PNG y JPG está en la forma de comprimir. JPG (JPEG) es un formato con pérdida: descarta a propósito detalles que el ojo apenas percibe y así deja las fotos en archivos muy ligeros. PNG es sin pérdida: conserva cada píxel tal como se guardó y admite fondos transparentes. La regla rápida es JPG para fotografías y PNG para logotipos, iconos, capturas de pantalla y cualquier imagen con texto. Una misma foto guardada en PNG suele pesar varias veces más que en JPG, y una captura guardada en JPG muestra manchas alrededor de las letras.
Si ya tienes el archivo delante, puedes aligerar fotos guardadas por error en PNG con convertir PNG a JPG, o sacar una copia sin pérdida antes de editar con convertir JPG a PNG. Para reducir peso sin cambiar de formato está el compresor de imágenes, y si buscas un punto intermedio para la web, convertir PNG a WebP. Cuando el logotipo existe en vectorial, convertir SVG a PNG te da un PNG nítido del tamaño que necesites.
Cómo comprimen PNG y JPG una imagen
Los dos formatos responden a la misma pregunta, cómo guardar una imagen en menos bytes, con estrategias opuestas. Entender la mecánica permite adivinar cuál ganará con cada archivo.
JPG: bloques de 8×8 y pérdida controlada
JPEG, estandarizado en 1992, separa primero la imagen en luminancia y color. Como el ojo distingue peor el detalle de color que el de brillo, el color suele guardarse a menor resolución. Después divide la imagen en bloques de 8×8 píxeles, transforma cada bloque en componentes de frecuencia y redondea el detalle fino que apenas se aprecia. El control de calidad decide cuán agresivo es ese redondeo.
En escenas suaves como un cielo, la piel o un paisaje, el resultado es muy eficiente. El punto débil son los bordes nítidos: un texto negro sobre blanco se rodea de un parpadeo conocido como “ruido de mosquito”, y con calidades bajas aparecen bloques visibles.
PNG: filtros de predicción y DEFLATE
PNG pasa cada fila de píxeles por un filtro de predicción y empaqueta el resultado con DEFLATE, el mismo algoritmo de los archivos ZIP. No se descarta nada: al abrir el archivo recuperas exactamente lo que guardaste. Funciona de maravilla con colores planos y patrones repetidos, y casi nada con el grano natural de una foto.
Admite varios modos: paleta de hasta 256 colores (lo que muchos llaman PNG-8), color verdadero de 8 bits por canal y 16 bits por canal. Un logotipo sencillo en modo paleta puede quedarse en pocos kilobytes; ese mismo logotipo guardado sin necesidad a 16 bits engorda sin ninguna mejora visible.
La pérdida generacional del JPG
Un rasgo poco comentado del JPG es la pérdida generacional. Si abres un JPG, haces un pequeño retoque y lo vuelves a guardar como JPG, la compresión se aplica de nuevo y el daño se acumula. Diez rondas de editar y guardar dejan huellas visibles, sobre todo en textos y contornos. PNG no sufre esa acumulación, por eso es el formato adecuado para archivos de trabajo.
Transparencia, color y calidad: lo que cambia de verdad
- Transparencia: PNG incluye un canal alfa completo (256 niveles de opacidad por píxel en imágenes de 8 bits), lo que permite sombras suaves y recortes con bordes difuminados. JPG no tiene transparencia. Si conviertes un PNG transparente a JPG, las zonas vacías se rellenan de blanco y no hay vuelta atrás.
- Profundidad de color: JPG trabaja en la práctica con 8 bits por canal. PNG puede ser de 8 o 16 bits; los 16 bits evitan el bandeado cuando todavía queda mucha corrección de color por delante.
- Datos de la cámara: cámaras y móviles guardan en el JPG la fecha, el modelo y a veces la ubicación GPS como datos EXIF. Conviene tenerlo en cuenta antes de compartir.
- Carga progresiva: JPG puede guardarse como progresivo y PNG como entrelazado; en ambos casos, con una conexión lenta se ve primero una versión borrosa y luego la nítida.
Peso del archivo: misma imagen, resultados muy distintos
Para verlo con números, piensa en una foto de móvil de 12 megapíxeles. Con 4000 × 3000 píxeles y 3 bytes por píxel, la imagen sin comprimir ocupa exactamente 36 millones de bytes, unos 34 MB. La tabla resume cómo suelen comportarse imágenes de cada tipo en los dos formatos; con tus archivos las cifras variarán según el contenido.
| Imagen | JPG (calidad 85–90) | PNG | Gana |
| Foto de móvil de 12 MP | Normalmente 2–5 MB | Normalmente 15–25 MB | JPG, con mucha diferencia |
| Captura de una interfaz con colores planos | Tamaño parecido, texto con manchas | A menudo igual o menor, perfecta | PNG |
| Logotipo con pocos colores | Halo en los bordes, sin transparencia | Pocos KB en modo paleta | PNG |
| Captura ocupada casi entera por una foto | Bastante más ligera | Pesada | Depende |
La conclusión es que el formato más ligero depende del contenido y no de cómo llames al archivo. Una captura que es casi toda fotografía favorece a JPG; la foto de una pared casi lisa puede sorprenderte como PNG pequeño.
Tabla para decidir entre PNG y JPG según el uso
| Uso | Recomendado | Motivo |
| Fotos de móvil y cámara | JPG | Archivos ligeros que se abren en todas partes |
| Capturas de interfaces y mensajes de error | PNG | El texto se mantiene nítido |
| Logotipos e iconos con transparencia | PNG | Necesitan canal alfa |
| Infografías con mucho texto | PNG | Sin manchas alrededor de las letras |
| Fotos para adjuntar en un correo | JPG | El adjunto pesa poco |
| Fotos en una página web | JPG o WebP | Velocidad de carga |
| Copias fotográficas impresas | JPG de alta calidad | Los laboratorios lo aceptan de forma generalizada |
| Archivos que seguirás editando | PNG | Sin pérdida generacional |
| Trámites y fotos tipo carné | JPG | Los formularios suelen exigir JPG con un límite en KB |
Para fotografías
La cámara o el móvil ya te entregan un JPG (o un HEIC). Pasarlo a PNG no mejora nada y solo añade peso. Guarda como archivo el JPG de mayor calidad que tengas y crea copias más pequeñas para compartir. Si la foto va a una web, WebP ofrece un aspecto similar con menos bytes.
Para capturas de pantalla
La herramienta Recortes de Windows y las capturas de macOS guardan en PNG por defecto, y es lo correcto: menús, código y tablas son bordes nítidos. La excepción es una captura dominada por una foto o un fotograma de vídeo; ahí JPG o WebP serán mucho más ligeros.
Para logotipos e impresión
La fuente ideal de un logotipo es vectorial (SVG o PDF); para la web y las presentaciones se exporta desde ella un PNG transparente. En imprenta lo que cuenta son los píxeles. La referencia habitual es de 300 píxeles por pulgada al tamaño final: una copia de 10 × 15 cm necesita unos 1181 × 1772 píxeles. El valor de PPP guardado en el archivo no cambia nada por sí solo. Para copias fotográficas, un JPG de alta calidad funciona sin problemas; si hay texto fino o logotipos, es más seguro un PNG o el PDF que pida la imprenta.
Cómo convertir entre ambos sin sorpresas
Se puede convertir en las dos direcciones, pero el resultado no es simétrico.
- De PNG a JPG: los PNG fotográficos suelen adelgazar muchísimo. Las zonas transparentes pasan a blanco, algo indiferente si el fondo ya era de un color liso. El conversor guarda el JPG con calidad 90.
- De JPG a PNG: el detalle perdido no vuelve y el archivo crece. Solo tiene sentido si vas a seguir editando y no quieres más pérdidas. Convertir tampoco vuelve transparente el fondo; para eso hay que recortar el motivo en un editor.
- Mismo formato, menos peso: el compresor reduce la paleta de colores de un PNG o baja la calidad de un JPG, con un valor entre 20 y 95 o un tamaño objetivo en KB.
De PNG a JPG en cuatro pasos
- Abre la herramienta para convertir PNG a JPG y arrastra los archivos (hasta 20 por cola, 24 MB cada uno).
- Ten presente que las zonas transparentes saldrán con fondo blanco.
- Al terminar, cambia los nombres de salida en la cola si quieres, por ejemplo
vacaciones-2024-01.jpg.
- Descárgalos uno a uno o en un ZIP; los archivos se procesan en la propia petición y no se quedan en el servidor.
Preguntas frecuentes
¿Convertir un JPG a PNG mejora la calidad?
No. El detalle que se eliminó al guardar el JPG ya no existe. Pasarlo a PNG solo evita nuevas pérdidas en los siguientes guardados y hace el archivo más pesado.
¿JPEG y JPG son lo mismo?
Sí, es el mismo formato. La forma .jpg se popularizó porque las primeras versiones de Windows limitaban las extensiones a tres letras. No hace falta renombrar un archivo .jpeg.
¿Cuál tiene mejor calidad?
PNG siempre es una copia fiel del original; JPG se acerca más o menos según el ajuste. En una foto con calidad cercana a 90 normalmente no se nota la diferencia; en una captura de pantalla salta a la vista. La respuesta honesta depende del contenido.
¿Cuál conviene subir a redes sociales?
Las plataformas suelen recomprimir lo que subes con sus propios ajustes. Sube las fotos como JPG de buena calidad; en gráficos con mucho texto, un PNG suele resistir mejor esa recompresión.
Para seguir leyendo: qué es WebP, el formato moderno que ya ves en casi todas las webs; cómo reducir el tamaño de una imagen para cumplir los límites de formularios y correos, y qué es AVIF, la opción que consigue los archivos más pequeños.