Para reducir el tamaño de una imagen tienes tres caminos: bajar sus dimensiones en píxeles (redimensionar), bajar la calidad de compresión o pasarla a un formato más eficiente. Una foto de móvil de 4000 × 3000 píxeles y 4 MB, llevada a 1600 píxeles de ancho y guardada con una calidad cercana a 80, suele quedarse entre 200 y 450 KB sin diferencias visibles en pantalla. Si un formulario impone un límite estricto, como 100 KB, recorta primero las dimensiones y después la calidad. Y si la foto se guardó por error en PNG, solo con pasarla a JPG ahorrarás varios megas.
Cada paso tiene su herramienta: redimensionar imagen para las dimensiones, el compresor de imágenes para la calidad y el peso objetivo, convertir PNG a JPG para fotos guardadas en el formato equivocado y recortar imagen para eliminar bordes que sobran. Si es para una web, convertir JPG a WebP ofrece el mismo aspecto con menos bytes. Abajo verás cuándo usar cada una y en qué orden.
Qué hace que una foto pese tanto
El espacio que ocupa una foto en el disco es, a grandes rasgos, el resultado de multiplicar dos cosas: cuántos píxeles tiene y cuántos bytes cuesta cada píxel después de comprimir. Las dimensiones marcan lo primero; la calidad y el formato, lo segundo. Cualquier técnica para aligerar una imagen mueve uno de esos tres mandos.
Las dimensiones son la palanca más potente
Si reduces a la mitad el ancho y el alto, te quedas con la cuarta parte de los píxeles y, más o menos, con la cuarta parte del peso. Los 12 megapíxeles de un móvil superan con creces lo que necesita cualquier pantalla.
| Dimensiones (px) | Número de píxeles | Proporción frente a 12 MP | Uso habitual |
| 4000 × 3000 | 12.000.000 | 100 % | Salida de la cámara, impresión |
| 2000 × 1500 | 3.000.000 | 25 % | Copia de archivo, pantallas grandes |
| 1600 × 1200 | 1.920.000 | 16 % | Correo, contenido web |
| 1080 × 810 | 874.800 | 7,3 % | Publicaciones en redes |
| 600 × 800 | 480.000 | 4 % | Foto para formularios |
La calidad: entre 95 y 80 casi no hay diferencia visible
En JPG y WebP, el valor de calidad decide con cuánta dureza se redondea el detalle fino. En la práctica, entre 95 y 80 apenas se aprecia nada a tamaño normal, pero el archivo suele quedarse en torno a la mitad. Por debajo de 70 empiezan las bandas en zonas lisas como el cielo y las manchas alrededor del texto. El valor por defecto del compresor, 82, es un punto de partida seguro para la mayoría de las fotos.
El formato y los metadatos olvidados
Una foto guardada en PNG pesa varias veces más que en JPG, porque PNG no tiene pérdida y no sabe comprimir el grano natural de una fotografía. Muchas imágenes sacadas de capturas de pantalla están infladas justo por eso. Además, los archivos llevan metadatos EXIF con el modelo de cámara, la fecha y a veces la ubicación, que pueden sumar varios kilobytes. El compresor elimina esos metadatos, lo que ayuda al peso y a tu privacidad.
Cambiar los PPP no reduce nada
Un consejo muy repetido dice “pon la foto a 72 ppp”. Los PPP son una indicación para la impresora guardada dentro del archivo; no cambian el número de píxeles y, por tanto, tampoco el peso. Dos archivos de 1600 × 1200 a 300 y a 72 ppp pesan lo mismo. Para aligerar hay que reducir los píxeles.
Formas de reducir el tamaño: cuál conviene en cada caso
| Método | Qué hace | Efecto | Cuándo elegirlo |
| Redimensionar | Reduce el número de píxeles | El mayor ahorro, proporcional a las dimensiones | Si la imagen se verá en una pantalla |
| Comprimir | Ajusta la calidad sin cambiar dimensiones | Normalmente entre un 30 y un 70 % menos | Si las dimensiones vienen impuestas |
| Cambiar de formato | PNG a JPG, JPG a WebP | Enorme en PNG fotográficos; 25–34 % con WebP | Formato equivocado o publicación web |
| Recortar | Elimina bordes innecesarios | Proporcional a la zona eliminada | Si el motivo ocupa poca parte del encuadre |
| Quitar metadatos | Borra la información EXIF | De unos pocos KB a decenas de KB | Antes de compartir, siempre |
Los métodos se suman y funcionan mejor en orden: primero recorta, luego redimensiona, después cambia el formato si hace falta y comprime al final. Comprimir al principio supone gastar calidad otra vez en cada paso posterior.
Reducir el tamaño paso a paso con las herramientas
- Recorta si hace falta: indica ancho y alto en la herramienta de recorte (hasta 4000 píxeles). Si no rellenas los desplazamientos X e Y, recorta desde el centro, ideal para centrar una cara en una foto tipo carné.
- Redimensiona: escribe solo el ancho, por ejemplo 1600. Con un único valor se mantiene la proporción y el formato no cambia.
- Revisa el formato: si la foto es PNG, pásala a JPG (las zonas transparentes quedarán en blanco). Para una web, piensa en WebP.
- Comprime: elige un valor de calidad (20–95, por defecto 82) o un peso objetivo en KB (hasta 5120). El formato se mantiene y se eliminan los metadatos.
- Comprueba: abre el resultado junto al original al 100 % y fíjate en caras, textos y cielo. Confirma el peso en las propiedades del archivo.
En cada paso el archivo se sube, se procesa dentro de esa misma petición, se devuelve y no se guarda. El límite es de 24 MB por archivo, muy por encima de lo que pesa una foto de móvil.
Ejemplo real: de 4 MB a menos de 100 KB
Un portal de solicitudes pide “JPG, máximo 100 KB” y tienes un retrato de 4000 × 3000 píxeles y 4 MB. Primero recorta una zona vertical 3:4, por ejemplo de 2250 × 3000 píxeles. Después pon 600 de ancho en el redimensionador; el alto queda en 800 manteniendo la proporción. En este punto el archivo suele estar entre 100 y 200 KB. Por último, indica 90 KB como objetivo en el compresor. Ese objetivo es aproximado, no una garantía: si el resultado se pasa, fija a mano una calidad cercana a 70. A 600 × 800, ese ajuste no estropea una cara de forma visible.
La trampa de los KB y los MB
Windows muestra los tamaños en base 1024: llama KB a 1024 bytes y MB a 1024 KB. El Finder de macOS y algunas webs cuentan en base 1000. La diferencia es pequeña, pero puede hacer que rechacen un archivo que está justo en el límite. Quedarte un 5 % por debajo, es decir, apuntar a 90–95 KB si el máximo es 100 KB, elimina la duda.
Peso recomendado según dónde vayas a subirla
| Destino | Dimensiones sugeridas | Peso objetivo | Nota |
| Formulario, foto tipo carné | Las que indique el formulario | El límite del formulario (a menudo 100–500 KB) | Lee las normas del propio trámite |
| Adjunto de correo | Lado largo de 1600–2000 px | 300–800 KB por foto | Los adjuntos crecen cerca de un tercio |
| Imagen dentro de una web | Ancho visible, el doble para pantallas nítidas | Normalmente 100–300 KB | WebP baja aún más |
| Redes sociales | Se suelen citar 1080 px de ancho | La plataforma vuelve a comprimir | Sube un JPG de buena calidad |
Para adjuntar en un correo
Antes de viajar, los adjuntos se convierten en texto con Base64, lo que añade alrededor de un 33 % a su tamaño: 15 MB de fotos se convierten en más de 20 MB en la transmisión. Muchos servicios de correo limitan el total de adjuntos por mensaje a unos 20–25 MB. Si te pica la curiosidad, codifica un archivo pequeño con el codificador Base64 y compara la longitud del resultado con la del original. Regla práctica para enviar diez fotos: redimensiona cada una a 1600 píxeles y guárdala con calidad 80.
Para una web o un blog
Redimensiona como máximo al doble del ancho que ocupa la imagen en la página; para una columna de 800 píxeles, 1600 son suficientes. Después comprime y, si puedes, convierte a WebP. Un objetivo habitual es no pasar de unos cientos de kilobytes en las imágenes de portada y de 100–200 KB en las que van dentro de un artículo.
Para trámites y portales oficiales
Las solicitudes de empleo, exámenes, becas o visados suelen combinar tres requisitos: un formato (casi siempre JPG), unas dimensiones en píxeles o centímetros y un peso máximo. Cúmplelos en ese orden. Si tu iPhone guarda las fotos en HEIC y el portal no las acepta, en Ajustes > Cámara > Formatos > Más compatible harás que a partir de ese momento dispare en JPG.
Errores que cuestan calidad
- Comprimir varias veces el mismo archivo: cada pasada vuelve a aplicar la compresión con pérdida. Parte siempre del original.
- Ampliar una foto pequeña: estirar una imagen de 600 píxeles hasta 1600 no añade detalle, solo desenfoque y bytes.
- Aligerar con una captura de pantalla: capturar una foto baja la resolución de forma impredecible y suele guardarla en PNG, que pesa más.
- Bajar la calidad de 50: para cumplir un límite, reduce antes las dimensiones que la calidad. Una imagen pequeña y limpia es mejor que una grande y estropeada.
- Borrar el original: la copia reducida no sirve para todo; guarda el archivo completo por si necesitas imprimir o volver a editar.
Preguntas frecuentes
¿Si bajo los KB se imprime peor?
Una reducción invisible en pantalla puede notarse en papel. Una copia de 10 × 15 cm necesita unos 1200 × 1800 píxeles; una foto reducida a 600 píxeles se verá blanda a ese tamaño. Envía el original a la imprenta.
¿Puedo hacerlo desde el móvil?
Sí. Las herramientas funcionan en el navegador del móvil: abre la página, toca la zona de subida y elige la foto de la galería. El archivo procesado se guarda en tus descargas, sin instalar ninguna aplicación.
¿Por qué el peso objetivo no se cumple exactamente?
El resultado de la compresión depende del contenido: la misma calidad puede dar 60 KB en una foto sencilla y 140 KB en una escena llena de detalles. Por eso el objetivo es aproximado. Si te pasas del límite, baja un poco más las dimensiones.
¿Se puede recuperar la calidad de una foto reducida?
No. Los píxeles y detalles descartados no vuelven, así que haz siempre las reducciones sobre una copia.
Para conocer mejor los formatos, lee qué es WebP y qué es AVIF; y para elegir entre formato de foto o de gráfico, nuestra comparativa de diferencias entre PNG y JPG.