Cómo elegir el formato de imagen: JPG, PNG, WebP o AVIF
JPG, PNG, WebP o AVIF: cómo comprime cada uno, cuál conserva la transparencia, qué ocurre de verdad al convertir y un método de tres preguntas para elegir sin dudar.
JPG, PNG, WebP o AVIF: cómo comprime cada uno, cuál conserva la transparencia, qué ocurre de verdad al convertir y un método de tres preguntas para elegir sin dudar.
Respuesta rápida: usa WebP para las fotos que vas a publicar en una web, JPG cuando la foto tiene que abrirse en cualquier programa o viajar por correo, PNG (o WebP sin pérdida) para logotipos, capturas de pantalla y gráficos con texto, y AVIF cuando cada kilobyte cuenta, por ejemplo en la imagen principal de una página. Elegir el formato de imagen adecuado se reduce a tres preguntas: ¿la imagen tiene transparencia?, ¿es una fotografía o un gráfico de bordes nítidos?, ¿dónde se va a abrir el archivo? En esta guía verás cómo trata cada formato tus píxeles, qué sucede realmente al convertir y un método rápido para decidir.
No es un detalle menor. En una página típica, las imágenes son la parte más pesada de todo lo que descarga el navegador. Un formato bien elegido entrega la misma imagen con muchos menos bytes; uno mal elegido produce bordes dentados alrededor del texto, fondos transparentes que de pronto se vuelven blancos o fotos que tardan segundos en aparecer en el teléfono.
Para pasar de un formato a otro tienes herramientas específicas: convertir JPG a WebP, convertir PNG a WebP, convertir WebP a AVIF y, para el camino de vuelta, convertir AVIF a PNG. El archivo se sube al servidor, se procesa en esa misma petición y recibes el resultado; no se guarda ni se comparte. Si lo que necesitas es aligerar el archivo sin cambiar de formato, la herramienta indicada es comprimir imagen.
Casi todas las discusiones sobre formatos terminan en “cuál pesa menos”, pero en realidad decides sobre tres ejes a la vez: si la compresión descarta información, si el archivo guarda transparencia y en qué programas tiene que abrirse. Los tres ejes se cruzan. Un formato sin pérdida mantiene nítido el texto de una captura, pero multiplica el peso de una foto. Un formato con pérdida reduce una foto de maravilla, aunque se degrada un poco más cada vez que la vuelves a guardar.
La compresión con pérdida gana espacio eliminando detalles que el ojo apenas percibe. En fotografías, donde el color cambia de forma suave de un píxel al siguiente, es muy eficaz: con una calidad cercana a 80, una foto suele ocupar diez veces menos que sin comprimir, o incluso menos. La compresión sin pérdida no elimina nada; solo describe de forma más compacta los patrones que se repiten. Logotipos, capturas de interfaz, gráficos de barras y zonas de color plano se comprimen muy bien así. Las fotos, en cambio, apenas se reducen.
La regla práctica cabe en una línea: si la imagen tiene ruido y textura natural (piel, vegetación, un cielo con nubes), elige con pérdida; si tiene bordes nítidos y color plano (texto, iconos, tablas), quédate sin pérdida. Para comprobarlo con tus propios ojos, abre dos versiones al 100 % y mira los bordes de las letras y las superficies amplias de un solo color: ahí aparecen primero los defectos.
La transparencia se guarda en un canal alfa. PNG, WebP y AVIF lo conservan completo; GIF solo admite transparencia de un bit, es decir, cada píxel es totalmente visible o totalmente invisible, sin bordes suaves; JPG no la admite en absoluto. Al convertir un logotipo transparente a JPG, el fondo tiene que rellenarse con algo: estas herramientas lo rellenan de blanco y no hay vuelta atrás. Por eso, si quieres aligerar un recurso transparente, lo sensato es pasar el PNG a WebP antes que a JPG. Si el fondo ya es blanco y opaco y no necesitas transparencia, convertir PNG a JPG te ahorrará bastante peso.
Los navegadores actuales abren WebP y AVIF sin problema. El riesgo está fuera del navegador: algunos editores antiguos, gestores de correo corporativo, formularios de trámites oficiales o paneles de tiendas en línea siguen pidiendo JPG o PNG. Si el archivo va a salir de tu web, averigua primero qué acepta el destino y elige en función de eso, no de lo que pesa.
JPG se abre en todas partes desde los años noventa y sigue siendo una opción razonable para fotos. Ocho bits por canal, sin canal alfa, compresión siempre con pérdida. Su punto débil son los halos que aparecen alrededor de los bordes nítidos sobre fondos planos, por lo que no sirve para capturas de pantalla ni para gráficos con texto. Su punto fuerte es la compatibilidad: correo, impresoras, paneles antiguos y redes sociales lo aceptan sin discusión. Estos conversores escriben el JPG con calidad 90; si necesitas algo más ligero, baja la calidad después con el compresor.
PNG no pierde información y guarda el canal alfa completo. Es la elección correcta para capturas de interfaz, logotipos, iconos, gráficos de líneas y cualquier imagen con letras. Para fotos, en cambio, sale caro: la misma toma en PNG puede pesar entre tres y ocho veces más que un buen JPG. Guardar fotos en PNG como archivo maestro está bien; publicarlas tal cual en una página es una de las formas más rápidas de hacerla lenta.
WebP funciona con y sin pérdida, conserva la transparencia en ambos modos y admite animación. Según las comparativas publicadas por Google, el WebP con pérdida suele ser entre un 25 y un 35 % más ligero que un JPG de calidad visual equivalente, y el WebP sin pérdida ronda un 26 % menos que el PNG. La compatibilidad con navegadores dejó de ser un problema hace tiempo. Para un sitio que se construye hoy, usar WebP como opción por defecto es la decisión con menos riesgo.
AVIF es la versión para imágenes fijas del códec de vídeo AV1. Con la misma calidad percibida, produce archivos claramente más pequeños que WebP, admite color de 10 y 12 bits y gama amplia, y conserva la transparencia. El precio es el tiempo de codificación: generar un AVIF tarda bastante más que un JPG. El conversor escribe AVIF con calidad 60; la escala de calidad de AVIF no equivale a la de JPG, así que 60 no significa un resultado pobre. Es ideal para imágenes destacadas y fotos de producto preparadas una a una, y discutible para un sistema que genera cientos de variantes por minuto.
| Característica | JPG | PNG | WebP | AVIF |
|---|---|---|---|---|
| Compresión | Con pérdida | Sin pérdida | Ambas | Ambas |
| Transparencia | No | Sí | Sí | Sí |
| Animación | No | No (salvo APNG) | Sí | Sí |
| Profundidad de color | 8 bits | 8 / 16 bits | 8 bits | 8 / 10 / 12 bits |
| Peso típico de una foto | Referencia | 300 % – 800 % | 65 % – 75 % | 40 % – 60 % |
| Velocidad de codificación | Muy rápida | Rápida | Media | Lenta |
| Uso ideal | Fotografía | Logotipos, capturas | Web en general | Portadas, imagen principal |
Los porcentajes de peso comparan la misma foto guardada con una calidad que el ojo no distingue; son rangos habituales, no garantías. En tus archivos los números pueden moverse un poco, pero el orden se mantiene. Desconfía de cualquier comparativa basada en un único ejemplo: un retrato, una captura de pantalla y una ilustración plana reaccionan de forma muy distinta a los mismos ajustes.
GIF usa una paleta de 256 colores como máximo. Basta para un icono plano y se queda corta para una foto, que muestra bandas y degradados punteados. Su transparencia es de un bit, así que un logotipo con sombra suave aparece con bordes dentados. La animación sigue siendo su principal atractivo, pero ojo: al convertir un GIF animado a otro formato con estas herramientas solo se conserva el primer fotograma, y el resultado es una imagen fija. Pasar un GIF estático por convertir GIF a PNG no mejora sus colores; simplemente guarda la paleta existente en un contenedor sin pérdida, más cómodo para editar.
BMP es, en la práctica, color de 24 bits sin comprimir. Con tres bytes por píxel, una captura de 1920 × 1080 pesa unos 6 MB. No guarda transparencia. Si heredas archivos BMP de programas antiguos, convertir BMP a PNG suele reducir mucho el tamaño sin perder un solo píxel; si el BMP contiene una fotografía, WebP o JPG son destinos más lógicos.
Cambiar de formato no es cambiar la extensión: las reglas del formato de destino se aplican a tu imagen. Estos son los resultados de las conversiones más habituales con estas herramientas:
| Conversión | Transparencia | Calidad de salida | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| PNG → JPG | Se rellena de blanco | JPG 90 | No la uses con logotipos transparentes |
| PNG → WebP | Se conserva | WebP 90 | Opción segura para la web |
| JPG → AVIF | No existe en el origen | AVIF 60 | La codificación tarda más |
| AVIF → JPG | Se rellena de blanco | JPG 90 | Para programas que no abren AVIF |
| GIF → WebP | Se conserva | WebP 90 | De una animación queda el primer fotograma |
| SVG → PNG | Se conserva | Sin pérdida | 144 DPI, lado máximo de 4000 px |
Otros límites concretos que conviene conocer antes de empezar:
Una costumbre que vale la pena abandonar: convertir en cadena. Cada vez que vuelves a guardar con pérdida un archivo que ya tenía pérdida, se acumula un poco más de deterioro. En lugar de pasar de JPG a WebP y luego a AVIF, exporta cada destino por separado desde el original de mejor calidad que conserves.
En los navegadores actuales de escritorio y móviles, prácticamente sí. El problema aparece fuera del navegador: algunos editores de imagen antiguos y paneles internos todavía rechazan WebP. Si el archivo va a uno de esos destinos, genera también una copia en JPG o PNG.
Si preparas las imágenes a mano, sí: el ahorro de peso es real. Si montas un proceso automático, mide antes el tiempo de codificación, porque convertir cientos de imágenes a AVIF tarda mucho más que hacerlo a WebP y carga notablemente el equipo que realiza el trabajo.
No. El resultado se ve exactamente igual y casi siempre pesa más. Solo tiene sentido si vas a seguir editando la imagen y quieres evitar que cada guardado añada una nueva pérdida.
Abre la copia junto al original al 100 % de zoom y revisa tres zonas: los bordes del texto, las superficies grandes de un solo color y los degradados en las sombras. Los defectos aparecen ahí antes que en ningún otro sitio. Anota el ajuste más bajo que te parezca aceptable y reutilízalo con imágenes del mismo tipo.
Si quieres seguir profundizando, en compresión de imágenes y rendimiento web explicamos cómo influye el peso en la velocidad de carga, en qué es un archivo SVG tratamos el mundo vectorial y en optimización de imágenes para SEO tienes la lista de comprobación antes de publicar. Para conocer cada formato a fondo, consulta qué es WebP, PNG vs JPG: diferencias y qué es AVIF.